Somos de colores


La visión en color es un proceso complicado en el que intervienen tanto los conos (células fotorreceptoras de la retina), cómo otras estructuras del sistema nervioso central. Pero, ¿de qué depende que las cosas que vemos tengan un color u otro?

Eso es algo que los físicos saben muy bien, pero intentando dar una explicación muy básica, podemos decir que depende de tres cosas:

  • Del funcionamiento de la retina: En la retina existen dos tipos de fotorreceptores:
    • Los conos que permiten en la visión en color y ofrecen mejor resolución. Con un inconveniente: no funcionan si no hay mucha cantidad de luz. Por lo tanto, si solo tuviésemos conos no veríamos nada por la noche. A su vez existen tres tipos diferentes, según respondan mejor ante una luz roja, azul o verde.
    • Los bastones que aunque no son capaces de distinguir los colores y la resolución que ofrecen es menor, funcionan aún con muy poca luz y nos permiten ver por la noche. Los ojos de los animales nocturnos tienen muchos bastones y muy pocos conos, por eso se dice que ven en blanco y negro.
  • De la longitud de onda que refleje un objeto: La nieve es blanca porque refleja toda la luz que incide sobre ella, el carbón es negro porque absorbe toda la luz que cae sobre él y una manzana es roja porque refleja las ondas de luz roja y absorbe todas las demás.
  • Del color de la luz que incida sobre el objeto: Si iluminamos una superficie que normalmente vemos blanca con una luz verde, la superficie la veremos de color verde (y será de color azul, siempre que la iluminemos con una luz de color azul). La luz del sol es blanca y por lo tanto es una mezcla de todas las luces desde la roja hasta la violeta, así que cada objeto refleja y absorbe las diferentes luces en una determinada combinación y de esa manera nosotros vemos los diferentes colores.

Por lo tanto, para simplificar: si no tenemos ningún problema en los ojos que afecte a la visión de los colores y puesto que la luz que incide sobre los objetos que nos rodean es casi siempre blanca; el color de los objetos depende del color de la luz que reflejen.

Las hojas de los árboles son verdes porque su pigmento, la clorofila, refleja la luz verde. La sangre es roja porque la hemoglobina refleja la luz roja. Pero si miras las venas de tu muñeca, puedes ver claramente que son azules, ¿por qué?

Se debe a un efecto óptico. Nuestra percepción del color se ve afectada por los colores de alrededor, cómo puede verse en esta imagen. La piel refleja más luz roja que azul (independientemente de si hay una vena debajo), pero en el lugar donde se encuentran las venas se refleja menos luz roja que en el resto; por lo que, aunque la luz azul que se refleja siempre es menor que la roja, la especial percepción del contraste en nuestra retina, hace que veamos las venas de color azul.

Por lo tanto: La sangre es roja siempre, aunque veamos las venas azules. Parece obvio, pero alguna vez he oído por ahí que la sangre se “vuelve” roja al salir al exterior y que dentro de las venas es azul.

Sí, no te convence la explicación y/o quieres más pruebas, quizá te interese mirar este post: “¿Por qué las venas son azules si la sangre es roja?”


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2 Comentarios

  1. Marialuisa
    06/12/2012 10:51

    Hola Merysnow, gracias por tus artículos, son muy sencillos de entender a pesar de la complejidad de los contenidos. Si puedes, me gustaría que me explicaras el ó los posibles motivos de tener lo que yo llamo “vista caleidoscópica”. Me sucede de forma espontánea, estoy en casa o en el trabajo o en la calle y, sin que pase ningún acontecimiento desencadenante, comienzo a ver en el centro de mi visión un círculo completamente claro, o sea que si estoy hablando con una persona distingo perfectamente una parte de la cara, por ejemplo la nariz, y el resto lo veo como si fuera craquelado, no es borroso, es como cuando se mira a través de un caleidoscopio, que todo está fraccionado como los mosaicos de Gaudí; logicamente me tengo que parar y al cabo de unos minutos se me pasa. No me duele ni la cabeza ni los ojos.. nada. La primera vez que me pasó fue hace 25 años y estaba embarazada de mi segundo hijo. Desde entonces me ha pasado muy esporádicamente, pero desde este verano se repite con cierta frecuencia. Me han hecho una OTC para ver la mácula y una campometría. Todo está bien, incluso el oftalmólogo dice que “nunca había oído cosa semenjante, que no le eche cuenta”….¿¿???
    Y aquí me tienes un poco preocupada y preguntándolo por si me orientas algo. Muchas gracias por todo y por la originalidad de la presentación.

    Marialuisa

    • MerySnow
      06/12/2012 12:33

      Hola Maríaluisa La verdad que yo tampoco he oído nada semejante nunca, no sé a que puede deberse. No obstante si el oftalmólogo cree que no hay nada de que preocuparse, deberías hacerle caso. Un saludo.

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